martes, 13 de noviembre de 2012

Reseña: Macario en la 54 Muestra Internacional de Cine


Título: Macario
País: México
Año: 1959
Director: Roberto Gavaldón
Reparto: Ignacio López Tarso (Macario), Pina Pellicer (Esposa de Macario), Enrique Lucero (la Muerte), Mario Alberto Rodríguez (Don Ramiro), Eduardo Fajardo (Virrey), José Gálvez (el Diablo), José Luis Jiménez (Dios)
Duración: 90 minutos

Sinopsis: “En tiempos del Virreinato, un humilde leñador que compartió por caridad un trozo de guajolotes asado con la Muerte, se vuelve depositario de un elíxir capaz de devolver la salud incluso a los moribundos, un don que volverá su vida una pesadilla. Clásico indiscutible del cine mexicano donde la sobriedad narrativa y el universo trágico de Roberto Gavaldón son cobijados por la extraordinaria labor fotográfica de Gabriel Figueroa, capaz de transmitir la atmósfera fantástica del filme, con el cual México contendió por primera vez en los Óscares en 1961”.

¿Qué de nuevo se podría aportar sobre Macario en sangrons.blogspot.mx? Casi nada… si a caso que me dio un poco de coraje haberme perdido la proyección de esta cinta en el foro al aire libre Gabriel Figueroa el pasado viernes 9 siendo que un día antes, el jueves, fui a la reapertura de la Cineteca Nacional a ver la cinta Tiburón y no me enteré de nada.

Así que armé la logística para ir al siguiente día (sábado) a ver el par de cintas con la que iniciaba actividades la #54Muestra: Moonrise Kingdom y Macario. El problema es que los boletos se agotaron desde temprano y no alcancé boleto ni siquiera para las otras películas que se estaban exhibiendo.

Así que decidí esperar hasta el lunes para comprar las entradas. Afortunadamente encontré boletos para las dos funciones.


 
La ventaja fue que en la función de Macario del mediodía la sala no se atiborró por lo que pude elegir una butaca en posición estratégica para disfrutar la cinta. Y me quedé con la boca abierta de lo bien que se ve y escucha la película y de lo bien que se ve y se escucha la nueva Sala 8 hermanos Rodríguez.

Pues ya qué, se tendrá que quedar con la mitad de su guajolote...
 
La experiencia de ver Macario en esa sala fue un orgasmo kinestésico jajaja ni cómo rebatir la millonada que le están metiendo en los adornos externos (el techo ese de diseñador) porque no descuidaron en nada a las nuevas salas. Nada más no son perfectas porque la capacidad no rebasa las 190 butacas (que serán insuficientes porque esa zona va a colapsar y la demanda incrementará como no se lo imaginan… ya se acordarán de este blog)

Pues todos en la sala disfrutamos la proyección, no sé ustedes pero Macario a pesar de tantas repeticiones. Verla en la pantalla grande, es oootro boleto. Se ven detalles que ya estaban ahí desde que se filmó la película pero que no se apreciaban y se dejaban de lado.


 
Si usted no tiene la oportunidad de re-descubrirla en su formato original, sirva como premio de consolación el siguiente link para verla completa en su hogar. El Diablo, Dios, la Muerte y un Guajolote…

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