SÓLO SANGRONS: Roberto Gavaldón
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sábado, 12 de abril de 2014

Reseña: La Diosa Arrodillada

Título: La Diosa Arrodillada
País: México
Año: 1947
Director: Roberto Gavaldón
Reparto: María Félix (Raquel Serrano), Arturo de Córdova (Antonio Ituarte), Rosario Granados (Elena), Fortunio Bonanova (Nacho Gutiérrez), Rafael Alcayde (Demetrio), Carlos Martínez Baena (Esteban; el mayordomo), Eduardo Casado (licenciado Jiménez)
Duración: 104 minutos

Sinopsis: “La destructiva pasión amorosa de un industrial por una altiva modelo es la médula de este filme en el cual Roberto Gavaldón y José Revueltas reelaboran las convenciones del melodrama romántico para adentrarse en los territorios del film noir, orquestando además una encarnación del deseo erótico, insólita en el cine mexicano clásico. Eslabón relevante en el trágico universo fílmico de Gavaldón, la cinta se presenta en una copia nueva en 35mm. en el marco de la conmemoración por el centenario de María Félix… a pesar de que también son los 100 años de José Revueltas, pero a él no se le menciona”.

Cuando se trata de restauraciones; el estándar para su servidor es Los Olvidados de Luis Buñuel, exhibida en la 52 Muestra. Cada nuevo ciclo, nos ha presentado alguna restauración o nueva copia en 35mm. Tal ha sido el caso de Macario que les quedó excelente o de la pobre Distinto Amanecer que estaba pal’ perro; con un sonido horrendo y que analizamos en su momento.

Ahora se nos trae: La Diosa Arrodillada; cinta que me dejó muy satisfecho porque tiene pocos problemas técnicos. Acaso una escena donde habla un doctor con un seseo espantoso que hasta lastimaba los oídos.

Tener la oportunidad de ver este clásico en una pantalla de cine es una maravilla. Por ejemplo, uno puede apreciar a cien años del nacimiento de María Felix; que tenía un trasero espectacular pero no superior al de Silvia Pinal jajaja.

Ya, analizando la obra con seriedad, esta obra del ’47 es una propuesta que para la época de su estreno, tiene muchas cosas interesantes.

La historia nos atrapa desde los primeros minutos, no hay necesidad de ser tan explicativo como ahora se acostumbra. Todo se maneja con elegante sutileza que no obstante, nos comunica todo.

Tenemos entonces, a Antonio Ituarte (Arturo de Córdova) un hombre exitoso en el mundo farmacéutico de quien se nos da a entender; ha tenido algunos deslices con Raquel (María Félix) una… ¿Modelo? ¿Bailarina? ¿Actriz? Uhmmm ¿Escort VIP? jaja bueno, eso no tiene la menor importancia… el asunto es que Antonio es un hombre casado y ha decidido después de todo, serle fiel a su esposa Elena (Rosario Granados) quien se encuentra en un estado un poco delicado.

Culpa, deseo, chantaje...
La trama se pone picante cuando el por ahora feliz matrimonio, en una remodelación al jardín familiar, construye una fuente a la que le falta el toque final: Una escultura, probablemente una Venus.

Es en la búsqueda de este detalle (que resulta ser una Diosa) que el destino reencuentra a los amantes pero ya con actitudes y pensamientos distintos a la época de pasión desenfrenada. Sin embargo, se autoengañan y comienzan a malinterpretar los mensajes a la manera en que desean verlos…

Antonio se encuentra harto y cansado de la intranquilidad que día a día domina su mente y planea una solución de raíz que únicamente le trae más problemas (y tragedia) a su vida.

La Diosa Arrodillada plantea una historia de fórmula probada que sobresale entre las demás debido al talento involucrado en la realización de la cinta: Desde la visión del director y el reparto espectacular como Fortunio Bonanova y Carlos Martínez Baena que no por ser actores secundarios no aportan nada, al contrario. De ahí en fuera, el melodrama no es una cosa revolucionaria pero es agradable ver culpas, deseos, chantajes y muerte al estilo de la vieja escuela.

Mención aparte, el penoso número musical de María Felix donde no canta, no baila, está rígida como una tabla y su vestuario es horrendo. Si fuéramos Hollywood, ya tendríamos el remake con Martha Higareda y Jaime Camil pero mejor no doy ideas, no vaya a ser…

Bien por Cineteca Nacional y la nueva copia sacada del material de nitrato.

martes, 13 de noviembre de 2012

Reseña: Macario en la 54 Muestra Internacional de Cine

Título: Macario
País: México
Año: 1959
Director: Roberto Gavaldón
Reparto: Ignacio López Tarso (Macario), Pina Pellicer (Esposa de Macario), Enrique Lucero (la Muerte), Mario Alberto Rodríguez (Don Ramiro), Eduardo Fajardo (Virrey), José Gálvez (el Diablo), José Luis Jiménez (Dios)
Duración: 90 minutos

Sinopsis: “En tiempos del Virreinato, un humilde leñador que compartió por caridad un trozo de guajolotes asado con la Muerte, se vuelve depositario de un elíxir capaz de devolver la salud incluso a los moribundos, un don que volverá su vida una pesadilla. Clásico indiscutible del cine mexicano donde la sobriedad narrativa y el universo trágico de Roberto Gavaldón son cobijados por la extraordinaria labor fotográfica de Gabriel Figueroa, capaz de transmitir la atmósfera fantástica del filme, con el cual México contendió por primera vez en los Óscares en 1961”.

¿Qué de nuevo se podría aportar sobre Macario en sangrons.blogspot.mx? Casi nada… si a caso que me dio un poco de coraje haberme perdido la proyección de esta cinta en el foro al aire libre Gabriel Figueroa el pasado viernes 9 siendo que un día antes, el jueves, fui a la reapertura de la Cineteca Nacional a ver la cinta Tiburón y no me enteré de nada.

Así que armé la logística para ir al siguiente día (sábado) a ver el par de cintas con la que iniciaba actividades la #54Muestra: Moonrise Kingdom y Macario. El problema es que los boletos se agotaron desde temprano y no alcancé boleto ni siquiera para las otras películas que se estaban exhibiendo.

Así que decidí esperar hasta el lunes para comprar las entradas. Afortunadamente encontré boletos para las dos funciones.

La ventaja fue que en la función de Macario del mediodía la sala no se atiborró por lo que pude elegir una butaca en posición estratégica para disfrutar la cinta. Y me quedé con la boca abierta de lo bien que se ve y escucha la película y de lo bien que se ve y se escucha la nueva Sala 8 hermanos Rodríguez.

Pues ya qué, se tendrá que quedar con la mitad de su guajolote...
La experiencia de ver Macario en esa sala fue un orgasmo kinestésico jajaja ni cómo rebatir la millonada que le están metiendo en los adornos externos (el techo ese de diseñador) porque no descuidaron en nada a las nuevas salas. Nada más no son perfectas porque la capacidad no rebasa las 190 butacas (que serán insuficientes porque esa zona va a colapsar y la demanda incrementará como no se lo imaginan… ya se acordarán de este blog)

Pues todos en la sala disfrutamos la proyección, no sé ustedes pero Macario a pesar de tantas repeticiones. Verla en la pantalla grande, es oootro boleto. Se ven detalles que ya estaban ahí desde que se filmó la película pero que no se apreciaban y se dejaban de lado.


Si usted no tiene la oportunidad de re-descubrirla en su formato original, sirva como premio de consolación el siguiente link para verla completa en su hogar. El Diablo, Dios, la Muerte y un Guajolote…