miércoles, 21 de noviembre de 2012

Reseña: Elefante Blanco


Título: Elefante Blanco
País: Argentina, España
Año: 2012
Director: Pablo Trapero
Reparto: Ricardo Darín (Julián), Jérémie Renier (Nicolas), Martina Guzmán (Luciana)
Duración: 110 minutos

Sinopsis: “La extrema pobreza subyace bajo el esplendor de la mayoría de las grandes ciudades cosmopolitas. En Villa Lugano, en el sur de Buenos Aires, el elefante blanco es una estructura semiabandonada cuyo destino en los años treinta era ser el hospital más grande de Latinoamérica. Hoy, habitado por cientos de personas en condiciones de miseria y marginación, el edificio y sus alrededores son el escenario en el que Julián y Nicolás, dos sacerdotes católicos, uno local y el otro extranjero, que trabajan con la población, se enfrentan a la corrupción, la violencia del narcotráfico y los intereses políticos para encontrar brechas que rediman su propio pasado”.

Pues se quedó en el tintero esta reseña desde el pasado jueves por problemas de tiempo y logística (¡Salimos de vacaciones!) Afortunadamente se pudo subir la reseña del viernes que fue: Los Mejores Temas.

Entonces hablemos de esta cinta (y todas las que se quedaron pendientes) que ya comienza(n) a circular por todos los demás circuitos fuera de la Cineteca Nacional a fin de que nadie se pierda la #54Muestra.

Pues el director Pablo Trapero nos trae una buena historia, llena de ideas interesantes y visualmente lograda. Lo malo fue que, como dice ese famoso dicho “El que mucho abarca, poco aprieta…”

¿Por qué? Pues se engolosinaron metiendo tantas situaciones que al final la película ni es una crítica social, ni un análisis serio de las actitudes de la curia eclesiástica, ni relato sociopolítico, ni drama humano… ¡Nada! Ni siquiera le apuesta a una biopic de curas idealistas.  Tal y como decía un tal Pakosky.

Le falto saborcito...

La mala fortuna se extiende hasta a los actores de quienes el público nunca logra identificarse. Da igual si matan a un padre o a otro… si matan a un niño, etc.
 
No hay profundidad en nada. Únicamente una embarradita de todo. Eso sí, hay momentos rescatables pero que se dan a cuentagotas.

¿Cuál fue el problema? Pues desde el punto de vista cinematográfico ¡Ni idea! Jajaja sucede que en sangrons.blogspot.mx no somos profesionales del cine. Lo que sí, es que amamos el cine, y  cuando algún listillo anduvo anunciando que Elefante Blanco tenía similitudes Ciudad de Dios la expectativa creció. Pero esta película naaaada tiene que ver con Ciudad de Dios.

No porque salgan una bola de muertos de hambre ya todas las películas van a ser Ciudad de Dios… ¡Por Dios! Jaja.

Presentacion de la cinta con parte del talento
 
Si están pensando en darle una oportunidad vayan ahora sí que con la mente en blanco para evitar llegar con ciertos prejuicios.

La cinta (a mi parecer) no es mala, únicamente que se les ocurrió programarla en la Muestra Internacional de Cine. Haciéndola palidecer ante las demás obras.
 
Y vuelvo a insistir; Elefante Blanco quiere hablar de todo pero nunca dice nada o si lo llega a hacer, el mensaje llega tan débil que la cinta no se siente.

2 comentarios:

  1. Gracias a las críticas muy positivas que escuché sobre esta cinta me animé a verla, por cierto en hbogo filmes, y de verdad es una película técnicamente maravillosa, con una historia central que invita a la reflexión y al debate, y con diferentes relatos paralelos que, sin ser del todo atrapantes, acompañan correctamente la cruda y muy interesante narración principal. Excelente.

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    1. Qué bueno que anda en circulación, no me encantó pero tiene unas cosillas interesantes. Hubiera sido genial que fuera una miniserie o un documental... Saludos!!

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