viernes, 11 de noviembre de 2011

Reseña: Le Havre

Título: Le Havre; El Puerto de la Esperanza
Título Original: Le Havre
País: Finlandia-Francia-Alemania
Año: 2011
Director: Aki Kaurismäki
Reparto: André Wilms (Marcel Marx), Kati Outinen (Arletty), Jean-Pierre Darrousin (Monet), Blondin Miguel (Idrissa), Elina Salo (Claire), Evelyne Didi (Yvette), Quoc Dung Nguyen (Chang).
Duración: 103 minutos

Sinopsis: “Marcel Marx, escritor y bohemio empedernido, se ha autoexiliado en la ciudad de El Havre, donde siente que está más cerca de la gente después de adoptar el honrado, aunque no muy provechoso, oficio de limpiabotas. Ha enterrado el sueño de convertirse en un reconocido autor y vive felizmente dentro de un triángulo compuesto por su bar preferido, su trabajo y su esposa Arletty. Pero el destino hace que se cruce con un emigrante menor de edad (Idrissa) llegado del África negra”.

Continúa la Muestra Internacional de Cine número 53 en la Cineteca Nacional...

¡Amé esta película!

Para los que no me conocen, cintas como esta son mis favoritas ¿La razón? Porque… ¡Los milagros suceden!

En mi experiencia cinera me queda claro que hay tres caminos, hablaré de los dos primeros: La película de infortunios, que muestra desgracia tras desgracia y termina en desgracia. La otra es la película de infortunios, que muestra desgracia tras desgracia y entonces ¡Los milagros suceden! Esas son las meras buenas (para su servidor pues) Sólo por no dejar, mencionaré el tercer camino: La película de felicidad, que muestra alguna desgracia y termina en el regreso de la felicidad con una moraleja.

Platicando con un amigo de que casi siempre que iba a la Cineteca Nacional me tocaba ver puros dramas y desgracias, me respondió:

-Como la vida misma… así es la vida Miguel-

Pero los necios soñadores, creemos que ¡Los milagros suceden! Pero no me malinterpreten, no me refiero a La Rosa de Guadalupe o A Cada Quien su Santo… ¡Guácala! qué horrible mencionar estos bodrios en una reseña de Aki Kaurismäki (luego por qué dejan de filmar jajaja).

Como decía, los soñadores tenemos todo en contra, pero vale la pena seguir neciamente. Como Marcel Marx, quien se sabe sobreviviente de una realidad que no es la mejor, pero en ese microcosmos en el que vive es lo suficiente bueno para él.

Si se dan cuenta hasta se siente un efecto karmático en la cinta. El infortunio llama a la puerta de Marcel, pero al mismo tiempo, él le abre la ventana a Idrissa quien bien podría ser el portador de la dicha.


Idrissa es un completo extraño para Marcel, pero su idealismo le hace ver algo más y le tiende la mano y lo ayuda. Marcel no se hace pendejo, no voltea la vista a otro lado no, él actúa, va de la pasividad a la acción. Es tal la convicción de Marcel, que de verdad es recompensado por esa energía cósmica universal a la que unos llaman milagro y otros: karma.

¿Qué es Le Havre? Pues es un lugar donde hay buenos amigos, un puerto donde parece ser que el tiempo se detuvo.... En verdad que esta es una gran cinta.

¡Y continúa la Muestra Internacional de Cine número 53 en la Cineteca Nacional! ¡Y de qué manera señores!

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