domingo, 6 de noviembre de 2011

Reseña: Las Razones del Corazón

Título: Las Razones del Corazón
País: México - España
Año: 2011
Director: Arturo Ripstein
Reparto: Arcelia Ramírez, Vladimir Cruz, Plutarco Haza, Patricia Reyes Spíndola, Alejandro Suárez, Pilar Padilla, Paola Arroyo, Carlos Chávez, Eligio Meléndez, Marta Aura
Duración: 119 minutos

Sinopsis: “Cansada de vivir con un marido fracasado y asfixiada por su maternidad mal llevada, un ama de casa es víctima de una crisis emocional que se agudiza cuando sus deudores la dejan sin nada. Ante su abismo personal, ella toma una decisión para aliviar su pena. Inspirados en Madame Bovary de Gustave Flaubert, el cineasta Arturo Ripstein y su guionista Paz Alicia Garciadiego reflexionan sobre las formas en las que el amor se vuelve desesperación a través de un melodrama llevado hasta sus últimas consecuencias”.

¡Ya comenzó la Muestra Internacional de Cine número 53 en la Cineteca Nacional!

Primero, una aclaración de la ficha técnica: La duración de 119 minutos fue obtenida del sitio de la Cineteca Nacional, pues encontré varias páginas y blogs todas con discrepancias en el tiempo total.

¿Por qué es importante el dato? Porque se me hizo un poco larga al final, como que los últimos 10 o 15 minutos están de más.

¿Y eso qué? Pues por la sencilla razón que desde el inicio, esta cinta arranca con todo. Es como ir en una pista de carreras a 150 km/h todo el tiempo y al faltar 100 metros bajarnos del auto a empujarlo, así se siente (o la sintió su servidor).

Dejemos mi subjetivo punto de vista atrás.

Me concentraré específicamente en la relación hija-madre: La hija le reclama a la madre que siempre tiene la casa tirada, que nunca cocina y que siempre la quiere llevar al McDonal’s a comer… ¡Oiga usted!

Yo le hubiera tirado los dientes de una bofetada a esa pinche escuincla cabrona.

¡Soy tu madre y no la sirvienta! Le diría. Además la madre le da la razón: “Ojalá fuera de esas mamás que tienen la sopa caliente en la mesa”. Lo bueno es que esto fue escrito con toda la intención del mundo… por desgracia, en México a la mujer no se le deja de ver como la sirvienta, la esclava.


La niña le reclama a la madre no por su desempeño como madre sino como SIRVIENTA.

Lo que vi en la cinta por lo menos es que la madre nunca golpea a la niña, ni la manda a pedir limosna en la calle o la prostituye. La señora solo no quiere hacer… ¡El quehacer!

¿Que a la pinche niña se le van a caer las manitas por ponerse a lavar los platos?

Ah pero eso sí, tiene su pinche tele y su “X-Box” ¿Qué está pasando? Y como esta niñata, hay muchas allá afuera, echándole en cara a su madre que no conformes con tener una cama, casa, X-Box e ir a la escuela, exigir su pinche sopita caliente porque el McDonald’s no le gusta.

Bueno, ya descargué mi coraje jajaja

Otro punto que me sacaba de onda eran algunos diálogos con frases a los que denomino como palabras domingueras tal vez el acierto es que los tres principales hablen así, es por eso que se agradece que en la incursión del vecino, la amiga y la portera, los diálogos no sean domingueros sino que hablan como usted y yo (si usted es de esos intelectuales que viven en la condesa-polanco tal vez no jaja).

Mi recomendación es que la vaya a ver acompañado para, después de ver la cinta, en su cafetería favorita, se dispongan a hablar horas y horas de “Las Razones del Corazón”.

Y yo agregaría que mas vale mal acompañado que solo… jaja

¡Ya comenzó la Muestra Internacional de Cine número 53 en la Cineteca Nacional, e inició bien!

No hay comentarios:

Publicar un comentario