domingo, 7 de abril de 2013

Reseña: La Posesión de Sally (When the Lights Went Out)


Título: La Posesión de Sally
Título Original: When the Lights Went Out
País: Reino Unido
Año: 2012
Director: Pat Holden
Reparto: Tasha Connor, Kate Ashfield, Hannah Clifford, Steven Waddington, Craig Parkinson, Andrea Lowe, Gary Lewis
Duración: 86 minutos

Sinopsis: “La familia Maynard acaba de mudarse a la casa de sus sueños, una tranquila residencia en un pueblo al norte de Inglaterra. Su vida aparentemente perfecta se ve trastornada cuando un espíritu sobrenatural acosa a su hija, Sally, y no deja en paz a la frágil familia mientras ellos sigan en la casa. Jenny y su esposo Len buscarán ayuda desesperadamente por cualquier lugar, entre otras medidas extremas, para lograr librar a su hija y a su hogar de este maligno ser.”.

Esta es otra cinta que teníamos pendiente de reseñar... ¡Desde hace 4 meses! jaja

La Posesión de Sally tiene el honor de haber sido la primera película en la que me he salido del cine… Y no se debe a que fuera terrorífica, muy espeluznante o lo contrario: aburrida y mala. Fue porque a la función entraron unos inconscientes (por no decir más) con un pinche escuincle. El maldito niño(a) traía una lámpara con la que jugaba y los padres alcahuetes no hacían nada. Dicha lámpara molestaba a los que veíamos la cinta porque iluminaba la pantalla o bien, nos daba el destello del haz de luz. Además, el maldito chamaco hacía ruido y los señores no eran para decirle que cerrara su hocico.

Lo triste del asunto es que nadie tuvo los pantalones para poner a esta gentuza en su lugar. No hice nada porque iba solo e intuí que si nos agarrábamos a golpes nadie se iba a meter. Lo más lógico que se me ocurrió fue salirme de la función y buscar al joven del cine. Le expliqué de la gentuza que estaba en la sala y adelantándome a una posible respuesta evasiva que le digo: “Y ya sé que no pueden hacer nada y que es imposible que los saquen. Por eso, mejor de una vez que me regresen la entrada, a ver si puedes ir por el gerente de favor”

Y que llega la gerente y me daba vueltas y vueltas con mi dinero. Primero que si podía entrar a ver otra película y le respondí que ya las había visto todas (era cierto) además de que de cualquier forma si quisiera ver de nuevo otra película, ya todas las funciones habían empezado. Luego me dijo que me podía dar un boleto para el día siguiente. Le respondí que el fin de semana me era imposible y ya lo último fue que entonces me daba un boleto para el día que quisiera. Total que acepté me lo diera para el lunes pero le dije: “Tengo un blog de cine y ya me arruinaste mi plan, precisamente la vengo a ver hoy viernes (7 de diciembre) de estreno para comentarla este fin de semana” (y evidentemente no la comenté ese fin de semana de diciembre... hasta abril)

Ya pasé a la taquilla y me dieron el boleto para la otra semana pero de la devolución mi dinero ni madres. Afortunadamente no había comprado nada de la dulcería ¿Se imaginan? Si no me quería devolver (y no me devolvieron) el dinero de la entrada ¿Ustedes creen que me hubieran repuesto lo de la fuente de sodas? Lo bueno es que difícilmente compro palomitas y refresco (o nachos) en el cine, a no ser que sea un vaso de colección o me esté muriendo de hambre porque llevo todo el día metido en el cine únicamente con el desayuno en el estómago jajaja (Algunas veces entre película y película hay un espacio de 20 o 25 minutos y como algo fuera del cine pero hay ocasiones que apenas termina una me salgo rápido a ver la otra y la otra así al hilo y lo único que me queda es pasar de rápido a la dulcería).

¡Tanto relajo para una película tan regular!

-Siento vibraciones en el chiquero...-
Y es que La Posesión de Sally es como película para televisión, pero no de esos canales HBO sino de canales malos.

Los efectos especiales están para llorar… lo único medio interesante es el humor Inglés de la película… peeero ¡¿Humor en una película de posesión!?

La trama es más de lo mismo pero sin reinventar o mejorar. La clásica familia de clase media se muda a su nueva casa, y durante la primera noche la hija adolescente percibe extraños fenómenos en su habitación. Al día siguiente se lo cuenta a sus padres, pero no le creen. ¿Suena familiar? No sé cuántas películas de terror empiezan prácticamente igual; y aunque la causa de dichos "fenómenos" puede variar, la dinámica siempre es la misma: manifestaciones paranormales, incredulidad de los adultos, visitas del experto... ya conocen la rutina.

Hannah Clifford, Lisa Manning y compañía en la función especial de La Posesión de Sally
El inicio (cuando no sabemos nada de nada) es lo que más o menos nos mantiene expectantes a lo que pueda suceder pero ya cuando se desvela todo el tinglado, la película se va en picada.

Pues allá ustedes si la ven, francamente no vale la pena.


3 comentarios:

  1. Me da vergüenza ajena la forma en que hablas de un niño solo porque interrumpió tu salidita al cine, si bien los padres estuvieron mal en llevarlo, que escribas todo eso en un blog no lo arregla, seguro tu infancia fue una porqueria, o simplemente eres un intolerante de mierda que no puede contener sus propias frustraciones y tienes un nivel de madurez equivalente al de tus neuronas.

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  2. Me da vergüenza ajena la forma en que hablas de un niño solo porque interrumpió tu salidita al cine, si bien los padres estuvieron mal en llevarlo, que escribas todo eso en un blog no lo arregla, seguro tu infancia fue una porqueria, o simplemente eres un intolerante de mierda que no puede contener sus propias frustraciones y tienes un nivel de madurez equivalente al de tus neuronas.

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    1. Tienes que ponerte en su lugar, imaginate que vas con toda la ilusión a ver una buena película al cine para poder desconectarte de la rutina, o simplemente disfrutar y de repente un niño te distrae, pues te arruina la experiencia, aunque yo hubiera hecho lo siguiente: hablar con los padres para que tranquilizaran al niño y si se ponian muy pesados ir con el gerente del cine para pedir que les llamen la atención o como último recurso que la seguridad del cine los saquen de la sala (pero solo como última opción)

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