martes, 15 de mayo de 2012

Recordando a Carlos Fuentes

Recordando a Carlos Fuentes:

Hoy martes 15 de mayo de 2012, hace unas horas me enteré de que mi padrino Carlos Fuentes, inició un viaje hacia la inmortalidad.
Me refiero al señor Fuentes como mi padrino, pues fue guía y brindó siempre gran apoyo moral a su servidor. Contribuyó a mi formación… todo esto sin jamás habernos conocido personalmente. Tinta y papel fueron los cómplices en nuestra relación.
Tenía apenas 15 años cuando lo conocí en 2001. Fue en una librería del Centro de la Ciudad de México donde adquirí dos libros de poco volumen y precio accesible: Aura y Las Batallas en el Desierto, este último de José Emilio Pacheco.
En casa siempre se escuchó radio 620 (el de la música que llegó para quedarse...) razón por la cual me volví amante de las épocas pasadas, de esos sonidos viejos, libros añejos, edificios históricos, películas antiguas, eventos del ayer… por lo que al leer Las Batallas de Pacheco y Aura de Fuentes, mi cerebro explotó. Esa afinidad con el pasado, hizo que mi hambre por Fuentes se volviera anhelosa.
Entonces sucedió; tuve una visión extraordinaria, figúrese usted el haber visto la aparición de la virgen de Guadalupe, con la diferencia de que se trataba de Carlos Fuentes en un puesto de periódicos. Mi reacción inmediata fue caminar hacia el quiosco y tomar entre mis manos un inmenso cartón con el nombre de Carlos Fuentes en letras mayúsculas doradas y al lado una imagen suya.
Así inició una amistad de papel y tinta...
Se trataba de la colección de Planeta de Agostini dedicada a la obra del referido autor. Dos libros dos en una exclusiva edición de lujo, encuadernadas en pasta dura, estampaciones en oro y sobrecubierta. Todo por $59.90, era incuestionable que alguien había leído mi mente… adquirí mi primer fascículo y los subsecuentes cada dos semanas por $99.90 (después le subieron a $109.90) hasta completar la colección.

Y así, siendo un escuincle de 15 años leí toda (o la mayor parte) de la obra del señor Fuentes.
Unos más gastados que otros, los cuido como si fuera
mi obligación dejar un legado para el que venga atrás
Una de mis lecturas favoritas es La Muerte de Artemio Cruz junto a Gringo Viejo, Los Años con Laura Díaz, La Región más Transparente y el librito con el que todo comenzó: Aura.

Gracias al señor Fuentes, yo siempre viajo mirando hacia arriba… donde el tiempo no pasa.
Mi relación con mi padrino no siempre fue feliz, al pasar los años decidí estúpidamente estudiar en el IPN o el poli, como muchos le llaman. Decisión que destruyó muchas ilusiones de un idealista y soñador. Si hubiera escuchado la recomendación de mi padrino, es posible que tuviera más satisfacciones y menos amargura. Nunca lo sabré, ya ni modo… Aquí nos tocó vivir. Qué le vamos a hacer. En la región más transparente del aire.
No ha muerto, porque ahora es inmortal...

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues gracias, desafortunadamente desde "La Silla del Águila" ya no he aumentado la biblioteca porque la editorial que se quedó con lo de Carlos Fuentes: Alfaguara, no es de mi gusto; portadas horribles y precios muy elevados y son tan elitistas que en las ferias del libro (oportunidad para encontrarlos a bajo precio) nunca los ponen... Saludos!!!

      Eliminar
  2. ¿Sabes si aun puedo conseguir esa colección?

    ResponderEliminar
  3. Oye, siempre he querido coseguir en esa colección el de "la silla del águila" y "Los años con Laura Díaz (I)". Me harías un grandisimo favor si me dieras un indicio de donde podría encontrarlos.

    ResponderEliminar
  4. Hola. Por favor puedes ayudarme con la lista de todos los títulos que forman esta colección. Tengo entendido que son 30 libros, cierto? Gracias.

    ResponderEliminar
  5. Hola. Por favor puedes ayudarme con la lista de todos los títulos que forman esta colección. Tengo entendido que son 30 libros, cierto? Gracias. YO TAMBIÉN!!!!

    ResponderEliminar