jueves, 14 de noviembre de 2013

Reseña: De Tal Padre, Tal Hijo (Soshite Chichi Ni Naru)

Título: De Tal Padre, Tal Hijo
Título Original: Soshite Chichi Ni Naru (Like Father, Like Son)
País: Japón
Año: 2013
Director: Hirokazu Kore-eda
Reparto: Masaharu Fukuyama, Yōko Maki, Jun Kunimura, Machiko Ono, Kirin Kiki, Isao Natsuyagi, Lily Franky
Duración: 120 minutos

Sinopsis: “Ryoata, un arquitecto obsesionado por el éxito profesional y el dinero, forma con su joven esposa y su hijo de seis años una familia ideal. Todas las certezas de su vida perfecta se esfuman cuando del hospital donde nació su hijo le informan que dos bebés fueron cambiados al momento de nacer: el niño que crió no es el suyo, y su hijo biológico ha crecido en un ambiente más modesto. Ahora Ryoata debe tomar una decisión irrevocable”.

Muchas historias que sobresalen; son más por la forma de ser contadas que por el contenido de la misma. Este es el caso de De Tal Padre, Tal Hijo.

La cinta es cómicamente trágica… o trágicamente cómica al presentarnos a dos familias completamente opuestas cuya tranquilidad se ve interrumpida abruptamente al ser notificados por las autoridades de un lamentable error: Sus hijos no son realmente sus hijos; fueron intercambiados en el hospital al momento de nacer.

Esta estremecedora revelación pone de cabeza el mundo de Ryoata Nonomiya; un exitoso profesionista que también mide su éxito en base a su familia.

Podemos apreciar principalmente tres puntos de vista de este caso: El de Midori Nonomiya; Madre del pequeño Keita quien se siente culpable al no haber podido reconocer que el niño que lleva criando por seis años no es su hijo.

El señor Saiki; humilde y trabajador padre de familia, ve en esto una buena oportunidad para demandar al hospital pero al final descubriremos que es en realidad un hombre de buen corazón.

Por último; tenemos nuevamente a Ryoata Nonomiya, en quien evidentemente se centra el discurso del director Hirokazu Kore-eda sobre la paternidad.

¿Qué vuelve a un hombre en padre?

¿Dar su apellido? ¿Eyacular y fecundar un óvulo? ¿Criarlo?

Todo esto hace quedar a Ryoata en un shock pues su niño en efecto no comparte absolutamente ningún rasgo biológico con él y sin embargo ¡Keita es su hijo! Pero el que lleva su sangre es Ryusei Saiki y aún así, no tienen nada en común.

No todo puede ser comprado con dinero...
Las actuaciones son excelentes, le dan gran verosimilitud, esto le permite al espectador sentir empatía por los personajes y realmente mostrar interés por conocer el desenlace del relato que se divide en dos grandes actos: El dilema de si intercambiar o no a los hijos al tiempo que las dos familias; los Saiki y los Nonomiya  se van conociendo. Situación que además sirve de excusa para contrastar los dos niveles sociales de estas familias.

Ciertamente, el segundo acto pierde un poco la fuerza pero se recupera a la mitad gracias al talento de los actores y director.

En este punto uno ya no sabe a bien lo que va a suceder por lo que la cinta vuelve a crecer. Es más, yo creía que la conclusión iba a ser un final feliz, puesto que todo apuntaba a ello en una escena por demás mágica y conmovedora cuando parece ser que la familia de los Nonomiya habían alcanzado el equilibrio tan anhelado.

Inteligentemente el director Hirokazu Kore-eda cambia el rumbo (y nos hace sufrir por unos minutos más) y decide darle un final más agridulce.

Lily Franky, Shogen Whang, Yoko Maki, director Hirokazu Koreeda, Machiko Ono
Keita Ninomiya y Masaharu Fukuyama en la premiere de "De Tal Padre, Tal Hijo" en
el festival de cine de Cannes. 18 de mayo de 2013 en Cannes, Francia.
Sin duda, es un buen trabajo para analizar. Fuera de la realización cinematográfica, es a fin de cuentas una gran historia.

Por ahí leí que Steven Spielberg se emocionó mucho con esta película. Probablemente cambie el relato por la de una familia judía y otra alemana pro-nazi donde al final, todo resulte ser un plan malévolo de extraterrestres.

2 comentarios:

  1. No olvides un complot por parte del gobierno estadounidense con ayuda del ejército y una cinematografía llena de lens flares y demás artefactos jaja.
    (Me gusta el cine de Spielberg, sólo decía xD)

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  2. Jejeje También me gustaba el cine de Spielberg hasta que se volvió un señor canoso aburrido

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