martes, 4 de diciembre de 2012

Reseña: Amour


Título: Amour
País: Francia, Austria, Alemania
Año: 2011
Director: Michael Haneke
Reparto: Jean-Louis Trintignant (Georges), Emmanuelle Riva (Anne), Isabelle Huppert (Eva), Alexandre (Alexandre Tharaud), Geoff William Shimell (Geoff)
Duración: 127 minutos

Sinopsis: “Ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes 2012, la cinta nos introduce en la historia de un amor al final de sus días. Georges y Anne son un matrimonio octogenario de profesores de música jubilados, interpretado por dos leyendas del cine francés: Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva. Su única hija, Eva, quien comparte su vocación musical, vive en el extranjero con su familia. Cuando Anne sufre un ataque que pondrá en riesgo su vida, el lazo de amor que une a la pareja deberá enfrentarse a una difícil prueba”.

Una mañana como cualquier otra: la rutina, el desayuno, y entonces… sin previo aviso el ser amado se pierde en el tiempo; no reacciona. Ha quedado desconectada del mundo apenas unos minutos y al volver, ella no recuerda nada de lo acontecido. Es un aviso de que la edad se está haciendo presente… los focos rojos se encienden: Todos tenemos que partir de este mundo algún día.

Vida, amor y muerte son las tres palabras que tendremos presente en toda la obra. El director Michael Haneke nos trae una gran película que nos invitará a meditar sobre estos temas pues la historia de Georges (Jean-Louis Trintignant) y Anne (Emmanuelle Riva) matrimonio que ha llegado al ocaso de su convivencia la cual, se nos mostrará en una especie de escalera de caracol sin aparente fin donde cada escalón, cada paso dado, nos llevará más y más hacia la amargura, la desesperanza, la languidez, el retraimiento y la resignación de un final inaplazable.

De no ser porque su servidor se dedicó un año entero (de mayo de 2009 a mayo de 2010) a buscar las respuestas de la vida (un periodo muy obscuro para el tecleador de este blog que incluyó no ver películas por todo un año) en una onda así bien Bruce Wayne (con la diferencia que no me convertí en un Dark Knight) que me ayudó muchísimo (y si se lo están preguntando; sí, encontré las respuestas) esta película me habría impactado un poco más pues se está hablando de la muerte (todos vamos a morir invariablemente) y cuando se está tan cerca del final. Comienzan los cuestionamientos, las sorpresas, batallamos con nuestros propios demonios, se viven los últimos momentos en eterna angustia… y eso está tremendamente mal.

Al final de nuestra existencia debemos sentirnos satisfechos y orgullosos por lo que hemos hecho. Aceptar que si bien, dejaremos de vivir; nos la pasamos muy bien…. bueno, para la gente que no está preparada (y no me refiero a grados escolares) que suele ser la mayoría, la muerte es mal entendida. Esto sucede desafortunadamente pues ahora se le da más importancia a aspectos físicos y materiales que a los espirituales (que espiritual NO es igual a religión ¡Ojo! Son cosas absolutamente distintas)

Todo lo anterior son temas que en sangrons.blogspot.mx no vamos a abordar pues no somos tan arrogantes para creernos poseedores del conocimiento universal ni mucho menos osamos ser maestros, además de que a cada quien, solito le llega su momento o llamado para iniciar su aprendizaje trascendental (No, no se preocupen, existen personas a las que nunca les llega… no están listos aún)

Magistrales las interpretaciones de los actores principales
 
Por eso digo que cambiemos de tema, o mejor, regresemos al tema original que era sobre lo que propone la película.

Veremos conforme se desarrolla la historia que la pareja conformada por Georges y Ann (en particular Georges) es sometida a la más grande y poderosa prueba que jamás exista: El amor.

Por inventar un ejemplo, si jugáramos piedra, papel o tijeras (piedra vence a tijeras, tijeras al papel y el papel a la piedra) el amor le gana a los tres, así de simple… pero no sencillo.

Georges; se encuentra bajo una presión increíble pues no se encuentra reflexivo únicamente ante la situación de su esposa, sino también de la suya propia (¡La suya propia de él mismo! je)

Por eso, es harto interesante el primer acto, en el que inteligentemente Michael Haneke nos muestra que alguien ha irrumpido en el hogar de la pareja… una alegoría de que fue la mismísima muerte la que ha entrado a la fuerza por la puerta (pues si reflexionan, nunca nos enteramos de lo que se ha llevado el supuesto ladrón… si acaso, se llevó la salud de Anne)

Otro punto de reflexión es el término de ‘la buena muerte’ que no es otra cosa más que morir con dignidad luego de que ya nada se puede hacer (médicamente hablando)

Anne se deteriora física y mentalmente a una velocidad tan tremenda que si de humanidad y compasión hablamos, se vuelve necesario cavilar sobre la muerte digna (digna tanto para el moribundo como para los seres queridos).

Importante es mencionar que a pesar de que la trama (y lo escrito por su servidor) tengan un tono sombrío o nostálgico. Amour es más bien una oda a la vida. Existen momentos de luz en esta película, podemos respirar un aire fresco. Nos divertimos, reímos y nos da impulso.

El director con el talento de Amour en Cannes en la que ganaron la Palma de Oro
 
Esta es una de las películas más hermosas de la Muestra Internacional de Cine. Es simple, no anda de pretenciosa pero no es sencilla.

El final nos estruja el corazón pero era el siguiente paso lógico… la prueba más grande, como lo dije, es el amor.

Para despedirme, les diré que como es costumbre, incluí el trailer oficial de las cintas reseñadas y al momento de verlo, noté que es muy diferente a lo que vi en pantalla: ¿¡Oficiales de policía!? Además de que cambia totalmente el mood de la cinta y uno se queda con la idea de que es una historia de intriga policiaca. ¡No le hagan caso al trailer! Mejor vayan a verla al cine.
 
Vida, amor y muerte... seres humanos

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario