jueves, 28 de julio de 2011

Reseña: De Dioses y De Hombres (Des hommes et des dieux)

Título: De Dioses y de Hombres
Título original: Des hommes et des dieux
País: Francia.
Año: 2010.
Director: Xavier Beauvois.
Reparto: Lambert Wilson, Michael Lonsdale, Oliver Rabourdin, Philippe Laudenbach, Jacques Herlin, Loic Pichon, Xavier Maly, Jean Marie Frinn, Abdelhafid Matalsi.
Duración: 120 minutos.

Sinopsis: "En un monasterio en lo alto de las montañas del Magreb africano, ocho monjes franceses viven en total armonía con sus hermanos musulmanes. Cierto día, un grupo de trabajadores extranjeros es asesinado por un grupo islámico y el terror se instala en la región; sin importar lo que pueda suceder, los monjes rechazarán la protección del ejército y decidirán quedarse en el lugar. Con una fotografía que fluye de manera armónica, este filme está inspirado en la historia real de los monjes cistercienses secuestrados en Argelia en 1996".

Una historia acerca de un viejo monasterio enclavado en la zona montañosa de Magreb; unos monjes franceses conviven en armonía con la población musulmana a la que atienden con consultas médicas, consejos y demás actividades.

La vida de los monjes transcurre tranquila y pacíficamente, una vida de oración y meditación. Hasta que hechos violentos comienzan a trastornar a la comunidad, incluido a los habitantes del monasterio.

Fanáticos musulmanes asesinan a los “infieles” al tiempo que desean “gobernar” la región. Ante tales amenazas y el enrarecimiento del ambiente, el gobierno ofrece ayuda al monasterio. El cual consiste en militares armados. El hermano superior de la congregación rechaza tajantemente la ayuda.

Con tal acto, en el propio monasterio comienza la preocupación de los monjes, unos creen que debido a la situación de peligro en la que se encuentran, deben regresar a Francia, otros piensan en que lo correcto es quedarse, no importando lo difícil de la situación.


Ahí es cuando uno se engancha con el filme, en momentos uno piensa que deben salir de ahí, luego que deben quedarse ahí, se vive en la zozobra de qué es lo que va a suceder: ¿Quién se va? ¿Quién se queda? ¿Se puede vivir tranquilamente sabiendo el riesgo de la situación? En cualquier momento puede suceder la desgracia, la muerte, el atentado… ¿Claudicar? ¿Permanecer?

La película es simplemente maravillosa, nos atrapa, nos hace reflexionar, la cinta llega a su parte más alta cuando en un momento de tranquilidad (en el ojo del huracán) conviven con otro monje que les visita para llevarles cartas y víveres. Paltican, se toman fotos, comparten y en una emulación de “la última cena” el climax llega cuando suena la pieza del acto final de El lago de los cisnes de Tchaikovsky. Aquí es cuando se permite que las lágrimas corran por la mejilla. Una celebración a la vida, el final es inminente, todo puede suceder y entonces...

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