sábado, 1 de junio de 2013

Reseña: Cuatro Notas de Amor (Quartet)

Título: Cuatro Notas de Amor
Título Original: Quartet
País: Reino Unido
Año: 2012
Director: Dustin Hoffman
Reparto: Tom Courtenay, Maggie Smith, Pauline Collins, Billy Connolly
Duración: 98 minutos

Sinopsis: “En la Casa Beecham se pueden escuchar los comentarios. El rumor que circula entre los pasillos es que la casa para músicos retirados pronto será el hogar de un nuevo residente. Todos dicen que se trata de una estrella. Para Reginald Paget (Tom Courtenay), Wilfred Bond (Billy Connolly) y Cecily Robson (Pauline Collins) este tipo de comentarios es parte de los chismes que por lo general se escuchan en la casa. Pero entran en shock cuando el recién llegado resulta ser no otro que su antigua compañera de canto, Jean Jorton (Maggie Smith). Su posterior carrera como una estrella solista, y el ego que la acompañó, lograron dividir su larga amistad y puso fin a su matrimonio con Reggie, quien toma la noticia de su llegada con particular dureza. ¿Puede el paso del tiempo sanar viejas heridas? ¿Y el famoso cuarteto será capaz de resolver sus diferencias a tiempo para el famoso concierto de gala de la Casa Beecham?”.

Músicos retirados viviendo en una residencia que sirve de asilo para artistas, los cuales han visto pasar sus mejores días… Entre estos personajes, un grupo en particular es el que reciente más la llegada de una nueva huésped: Jean Jorton (Maggie Smith).

Reginald (Tom Courtenay), Wilfred (Billy Connolly) y Cecily (Pauline Collins) ven en Jean a su antigua compañera de cuarteto y con la inminente celebración de una gala a beneficio de la casa de retiro. La oportunidad de volver a reunirse como en los viejos tiempos (y de paso, recaudar mucho más fondos) resulta muy atractiva.

Sin embargo, existe una pequeña dificultad: El gran orgullo de Jean entorpece las intenciones del grupo. En un toma y daca tratarán de limar asperezas, malos entendidos y hasta lidiar con el tema de la vejez…

En general esta es otra feel-good movie dirigida al público mayor. Como sabemos en el negocio del cine, todo está calculado y se mercadea con cifras en mente. Como el cine gay; que da buenos dividendos y siguen haciendo cintas del género. Lo mismo sucede con las películas para personas “maduras”. Ya hemos visto cosas similares como en ¿Y Si Viviéramos Todos Juntos? (Et si on Vivait Tous Ensemble? Stéphane Robelin, Fancia, 2009) y El Exótico Hotel Marigold (The Best Exotic Marigold Hotel, John Madden, Reino Unido, 2011) Todas vendiéndole ideas fantasiosas a los viejitos que van al cine: Vemos una casa, hotel, pensión o lo que sea de retiro a todo lujo y nos cuentan la historia de amistad de personas que tienen la vida resuelta (nunca vemos que pasen por dificultades económicas como lo es en la realidad que los viejitos estiran lo más que pueden su pensión para que les alcance) Es decir, siempre vemos a ancianos ricos… luego, un personaje se convierte en el conflictivo y todos tienen que lidiar con él para llegar a reflexionar el mismo tema de siempre: La amistad, la vejez… además de que siempre incluyen a los mismos personajes… ya me sé todas las historias:

El anciano Casanova, la anciana con Alzheimer, el amigo en común que se muere, la señora seria, el viejito gracioso… cliché tras cliché pero medio le cambian; si no son cantantes de ópera entonces son pintores y si no serán actores retirados. Como si la senectud se tratara siempre de lo mismo.

Déjenme adivinar: Es una casa de retiro y todas son personas de un alto nivel económico...
Es por eso que una película como Amour (Michael Haneke, 2011) Recibió tantos elogios y admiración: No nos estaban contando la historia de siempre.

Precisamente, lo más rescatable de Cuatro Notas de Amor es cuando se alejan de los temas cliché mencionados y tratan de hacer algo original. De mencionar es la inclusión de verdaderos cantantes para dar vida a todos los residentes de la casa de retiro.

La escena final (la función de gala) también es sobresaliente y los créditos de la cinta también están adornados por información de los artistas que estuvieron en el rodaje.

Como les decía, ésta es una de esas películas para salir muy positivos de la sala pero no le vi gran cosa…

De pena ajena es esa escena metida con calzador de una conversación entre la Ópera y el Rap (tan rancia y vieja) que (continuando con los clichés) metieron a un negro para que hablara del Rap… como si no existieran ya anglosajones como Eminem y otros más… otra muestra de la fosilización del guionista es que nunca (porque no ha de saber) menciona que si bien el rap (que también ya nadie se refiere así) es el estilo, el hip-hop enmarca a toooooda la subcultura porque no únicamente se canta rap, es un estilo de vida que incluye filosofías, formas de vestir, bailes (breakdance) y expresiones artísticas (graffiti) etc. Pero en Cuatro Notas de Amor se sacan de la manga que el hip-hop (rap para los abuelitos) es solo letras y rimas (puff!) la ópera de los chavos

Premiere de Cuatro Notas de Amor. Los actores acompañando al director Dustin Hoffman
Pues lleven a su mamá o a la abuelita para quedar bien con la familia. La cinta no va a pasar a la lista de las inmortales porque es un producto pensado por y para un target específico.

Y ahora que lo pienso hasta es mejor que vayan a ver alguna de las nuevas producciones operísticas que con la tecnología de hoy, ya no hay que ir hasta Nueva York porque ya las pasan en el cine en formado HD y toda la cosa…


No hay comentarios:

Publicar un comentario