martes, 28 de agosto de 2012

Reseña: El Dictador (The Dictator)


Título: El Dictador
Título Original: The Dictator
País: Estados Unidos
Año: 2012
Director: Larry Charles
Reparto: Sacha Baron Cohen, Anna Faris, Ben Kingsley, Megan Fox
Duración: 83 minutos

Sinopsis: “El dictador. Nos cuenta la historia de un dictador que hace todo lo posible para que la democracia no llegue a su país. Sacha Baron Cohen se mete ahora en la autocrática piel del almirante general Haffaz Aladeen. Rico en petróleo y bastante aislado, el estado norteafricano de Wadiya lleva siendo gobernado por el vehementemente anti-occidental Aladeen desde que éste tenía seis años, cuando fue nombrado líder supremo tras la desafortunada muerte de su padre, muerto por desgracia en un accidente de caza, alcanzado por 97 balas y una granada de mano. Desde que accedió al poder absoluto, el consejero de más confianza de Aladeen es su tío Tamir (Ben Kingsley), quien ejerce de jefe de la policía secreta, jefe de seguridad y proveedor de mujeres. Por desgracia para Aladeen y sus consejeros, el muy vilipendiado Occidente ha comenzado a meter las narices en los asuntos de Wadiya, y las Naciones Unidas han sancionado repetidas veces al país en la última década, pero el dictador no va a consentir que un inspector del Consejo de Seguridad entre en sus instalaciones secretas de armamento. Pero después de que un intento de asesinarle le cueste la vida a otro de los acólitos del líder supremo, Tamir convence a Aladeen de que vaya a Nueva York a solucionar la cuestión de las Naciones Unidas. Y así, el general Aladeen, Tamir y su séquito llegan a Nueva York, donde no son muy bien recibidos, pues la ciudad está repleta de exiliados de Wadiya cuyo mayor deseo es ver a su país libre del despótico régimen de Aladeen. Pero en la tierra de la libertad, a Aladeen le esperan muchas más cosas que unos cuantos expatriados furiosos y algunas sanciones indeseadas (¡e injustificadas!)”.

Pues bajita la mano, las exhibidores en México no tuvieron los pantalones para estrenarla en el mes de julio (Mes de elecciones presidenciales). Así que ¡Inexplicablemente se recorrió un mes y medio; de julio al 24 de agosto!  Bueno… era broma, no se recorrió “inexplicablemente” la principal razón fue que después de destaparse la cloaca de corrupción priísta en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, los ánimos estaban calientes, por lo que metieron a la congeladora esta película. Una de las teorías del complot es que Sacha Baron Cohen en su papel del General Haffaz Aladeen se avienta un discurso final que pareciera ser (desgraciadamente) una fiel descripción de nuestro país. Palabra a palabra… Lo polémico del asunto es que El Dictador se burla de la democracia, pero al final, el chiste (y muy cruel) es que en México la democracia es mera simulación ¡Ah esa delgada línea entre la realidad mexicana y la parodia de Sacha!

Todo esto para dejar bien claro que hoy en día hay muchas democracias que no son mucho mejores que la peor de las dictaduras (¡Ojo!).

Ahora, tampoco es que la película sea una de esas de crítica política. Más bien es regular ya que a la mitad (no sé si con toda la intención) se convierte en una historia de amor tirándole a la comedia romántica (¡!) y cae bajo. Pero luego como que regresa pero ya no al mismo nivel del inicio, la cual, fue mi parte favorita.

Haffaz Aladeen y Megan Fox. Si yo fuera dictador convencería a
Scarlett Johansson... ¡Que muera la democracia jaja!
 
Casi siempre trato de leer sobre las reacciones del público en ciertas películas para saber qué onda. Con El Dictador no lo pude hacer ya que no encontré nada… Por eso les comparto que el domingo fui verla al cine de una plaza muy concurrida allá por Lindavista. La sala se llenó completamente y la gente estallaba a carcajadas. Bueno, agregaré que fui con mi mamá y a ella también le gustó.

Así que no puedo llegar a una conclusión sobre si la cinta es divertida o no… puede que lo sea en algunas partes.

Lo que sí puedo asegurarles es que la cinta está súper editada, mutilada, re-trabajada o como se le diga. Pues fácilmente más del 50% de lo que se ve en el avance (el tráiler pues) NUNCA lo vemos en pantalla, y lo que sí se ve ¡Es diferente! (Como el chiste de Kardashian)

Con esto, me quedó claro que se filmaron horas y horas de improvisaciones que luego fueron seleccionadas para quedar en la película. Tal vez sea esta la razón de que El Dictador se siente tan irregular. Pues imagino que las partes fuertes e interesantes estuvieron en el guión desde el principio, mientras que lo menos brillante se deba a la improvisación (arte que solo Maestros con mayúscula pueden lograr con éxito).

Si usted es de mente abierta y no es de esos que se espantan con el petate del muerto la pasará bien. De lo contrario, le sugiero que como entretenimiento vaya a misa a la Catedral, lea el periódico Milenio mientras escucha a Mariano Osorio y después vea a Carlos Loret de Mola.

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