sábado, 26 de marzo de 2011

¡Qué Flojera Me Dan Los “Antros”!

Vía Twitter:

AlxSavage
Qué flojera me dan los antros :|

@solosangrons
@AlxSavage A mi me causa la misma reacción XD

Sucede que mi visión de un antro es como una franquicia: Vas a obtener exactamente la misma experiencia en cualquiera de ellos.

Desde la entrada, se muestra un gorila con poco menos de dos dedos de frente cuya misión es hacerte menos… ¡Claro! Porque es su cadena; luego, las otras dos gárgolas de “seguridad” cuestionan sobre el paradero de tu identificación: -Su IFE joven- Como si la credencial para votar con fotografía se llamara credencial para “antrear” con fotografía. A ver, entiendan, es para votar, me caga que siempre la pidan para todo menos para lo que es: ¡Votar! Por eso siempre enseño la licencia para conducir ¡A pesar de no tener auto… ni saber conducir! Esa es mi venganza: Si la IFE ya no se usa para votar, entonces que la de conducir tampoco sea para conducir jajaja (¡Huy que malote soy! Póngase de fondo la rola de Bad to the Bone)

Después de una agradable metida de mano que ni cuando laboré en el Consejo de la Judicatura Federal me hicieron (¡Y eso que ahí estaban las eminencias de los Magistrados y Jueces!) conoces la regla del mesero del lugar, la cual básicamente es darte la peor mesa posible en la peor zona posible, para que uno al preguntar por la mesa que originalmente quiere, haga su aparición el primer sablazo de la noche:

-Esa sección es de consumo… mínimo una botella-

Si te animas a ver la lista de sus bebidas, notarás que los precios son un poco elevados, como $300 o $350 pesos más que su precio establecido por la PROFECO… ¿Perdón, dije un poco elevados? Sí, un poco elevados, ya que a un mesón español al cual tuve la fortuna de asistir el precio era similar e incluía la comida, refrescos y botanas ilimitadas, servicio de primera con atención personal del dueño que contaba unas historias cotorrísimas y al final de la velada un grupo bohemio amenizaba el ambiente...

-…No amigo, la botella incluye únicamente los primeros 5 refrescos-

-…No amigo, no damos ese servicio, pero tenemos Hamburguesas, crepas, club sándwich-

-…No amigo, si desean ir a la otra sección se pide el consumo mínimo por persona o la botella nacional que usted deseé y ya entran todos-

Me retracto de lo anteriormente dicho: ¿Precios un poco elevados?... Precios culeros, manchados... sea como sea, se pagará haciendo la cooperacha, tal vez la noche valga la pena…

¡No! Pinche gente fresa, pretenciosa y pedante que no articula dos ideas seguidas:

-O sea ooeei, de hueva, o sea… o sea… de hueva, o sea… whatever-

Eso sí, méndigas viejas bien nalgas-chichis buenotas, pero todas salidas de la misma fábrica. Ahora que si corres con suerte acabarás alcoholizado y fajando con alguna que normalmente en la sobriedad de la calle ni te voltearía a ver… unos con más suerte acaban en el Hotel aguardando después del coito la llegada del lunes para presumir sus experiencias ligadoras.

Yo, pues me mantengo al margen, tengo mi alcohol a precio de primer mundo en un antro de segunda de un país de tercera, mientras veo como ligan mis amigos, con música punchis-punchis insufrible para alguien con gustos más rupestres…

¡Sí! que flojera me dan los antros pero en mis compañeros de la noche tengo algo que no se consigue tan fácil: Que me lleven a casa gratis, acceso a los antros sin hacer fila, alcohol, taco de ojo y que terminen diciéndome como siempre, que a la próxima sí vamos ahora a un bar donde toquen Rock en vivo… de ahí en fuera siempre me seguirán dando flojera los antros.

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