jueves, 26 de julio de 2012

Reseña: Amor, Honor y Libertad (The Lady)


Título: Amor, Honor y Libertad
Título Original: The Lady
País: Francia, Reino Unido
Año: 2011
Director: Luc Besson
Reparto: Michelle Yeoh, David Thewlis, Jonathan Raggett, Jonathan Woodhouse, Susan Woolddridge, Benedict Wong
Duración: 132 minutos

Sinopsis: “Amor, Honor y Libertad es la extraordinaria historia de Aung San Suu Kyi y su esposo, Michael Aris. También es la épica historia de la pacífica búsqueda de una mujer en el corazón del movimiento democrático de Birmania. A pesar de la distancia, largas separaciones y un régimen peligrosamente hostil, su amor perdura hasta el final. Una historia de devoción y entendimiento humano ambientada en un panorama de agitación política que continúa hasta la fecha”.

Primero, no confundamos la historia que se trata de contar en la película, con los sucesos históricos en los que se basa la misma.

Estamos ante una película con mensaje de esas que conmueven a la audiencia y a eso le jugaron. El trasfondo histórico y la trama política se fué a la basura… y es que el mercado de lágirmas es más redituable que el mercado de ideas.

¿Era más necesario ver al esposo Dr. Michael Aris andar planchando ropa o sus nulas habilidades de hacer un plato de avena que conocer cómo se organizó el movimiento democrático de Birmania? Y si el chiste era conocer la vida íntima y romántica de la pareja ¿Porqué nunca supimos cómo se conocieron? Digo… si es una historia de amor incondicional mínimo conocer más sobre ese vínculo que crearon.

Según yo (y no tengo ningún conocimiento del cine) se pudo haber optado por contar la historia a través de los ojos de otros personajes, pero se engolosinaron queriendo contarlo todo con dos personajes, lo que en partes la vuelve un poco plana.

La película no cae bajo precisamente por la historia que se cuenta (o tratan de contar)

Desafortunadamente no estamos ante la obra que merecía Aung San Suu Kyi pero sí la que necesitaba (esta frase me la robé de algún lugar pero no me acuerdo jejeje)

¿Para qué hacer un filme político cuando podemos hacer uno romántico?
Al final, mucha gente sale comentando del cine que aquello y que el otro. Todos muy conmovidos pero invariablemente irán al Starbucks más cercano para presumir sus conocimientos políticos… pues la vida de Aung San Suu Kyi es manejada como mero entretenimiento.

Pues para concluir, les comento que si ustedes desean hacer un movimiento, organización o planear sus vacaciones tengan en mente lo siguiente

Si no tienen claro dónde están y hacia dónde van, lo más seguro es que estén llenos de dicha y seguridad, porque entonces, cualquier camino que elijan, lo van a llevar a donde vaya, no hay duda de que así será. Por eso la existencia de lugares como Starbucks, donde la gente que no tiene claro ni quién es ni qué hace en este mundo, por la módica cantidad de cincuenta y seis pesos puede entonces saberse una persona con decisión… Ha tenido que escoger el tamaño de su bebida, regular o descafeinado y el sabor del líquido. 6 decisiones para tomarse un café que le dé seguridad, identidad, sentido de pertenencia y status. (yopretencioso)

Para evitar problemas con “la marca” Starbucks mejor llamémosla: “Mercado de café, producto de años de estudios de mercadotecnia donde va gente que sobrestima su inteligencia y que hace emulación a la serie «friends»". Como bien nos lo explica el falso profeta.

Amor, Honor y Libertad una obra que le juega al sentimentalismo… usted sabrá.


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