jueves, 26 de mayo de 2011

Señor Eric Burdon Llegó a la Ciudad

Ciudad de México, Reforma No. 35, Bleú Club

El señor leyenda Eric Burdon estuvo frente a mí... Llegué puntual a la cita: 8:00 p.m. no así el show, que dió inicio hasta las 11:00 p.m. Como es acostumbrada, mi presencia en el evento fue solitaria. Únicamente mi corazón melancólico y yo.

En la fila, harto señor conocedor, y claro... sus lindas hijas adolescentes. Durante la espera, no sabía si iniciar alguna conversación dadas mis nulas habilidades sociales... Una chica, pantalón ajustado, saquito entallado, cabello castaño largo y lentes negros de pasta llama mi atención al pasar. En el mundo de la fantasía, le hago una seña para que se acerque a mí... ¡Y funciona!

-¿Vienes sola también?- cuestiono
-Eh... sí ¿Tú crees? Nadie me quiso acompañar- me dijo con esa voz dulce y sensual a la vez
-Que mal, pero mira, por lo mientras nos podemos hacer compañia- dije
-Sí ¿Verdad? Además como que ya se están tardando mucho- me dijo mirándome a los ojos como esperando algo...

Comenzamos a ingresar al Club. Alfombra roja y toda la cosa...

-¿Oye y que boleto tienes?- preguntó ella, como dándose cuenta que era probable que nos separásemos
-Preferente general- contesté
-Ay, yo también- dijo en un tono más tranquilo
-Entonces... nos vamos hasta enfrente ¿No?-
-Síí- Dijo ella emocionada.

Entramos al lugar y nos paramos a un costado del escenario. No podía creer tener a esa chica tan hermosa a mi lado.
El tiempo pasaba y no había señales de que el concierto comenzara pronto. Pero nos dió tiempo de conocernos un poco más.

Esperábamos ansiosos por ver al genial Eric Burdon, y entonces... La leyenda se hizo presente, cabello corto vuelto blanco por el paso del tiempo, lentes obscuros y en la mano un vaso de unicel probablemente hasta el tope de vino. La magia se hizo presente... "When I Was Young" lo inició todo, después se dejó escuchar "Don't Bring Me Down" y un puñado más de canciones entrañables: "San Francisco Nights", "Don't Let Me Be Misunderstood" que causó sorpresa a Eric, ya que el respetable cantaba a todo pulmón. El ambiente era perfecto. "Boom Boom", los pasajes bluseros, las acordes cadenciosos, el jam a todo su esplendor...

Cuando sonó "Spill The Wine", el señor Eric interactuó con el público platicando sobre alguna aventura que vivió en México, lo bien que se la pasaba en la ciudad y de las mujeres... Al contar la  parte de la historia sobre una chica muy atractiva que conoció en  un bar, se le acerca y le dice: Baby, una y otra vez Baby, hasta que ella se da vuelta y le dice "¿Qué quieres?" a lo que él le responde "Do I have to tell you?" (¿Acaso tengo que decírtelo?) "Do you need to know?" (¿Necesitas saberlo?) ¿Lo que está debajo de mi pantalón no te dice que pasa? El público no paró de reir y aplaudir...

Mi ahora acompañante, se volteó a verme. Esa mirada tenía algo de complicidad ¿Acaso la historia tuvo algún efecto en ella?
"It's My Life" hizo su aparición y tal cual Monte de Piedad, Eric Burdon and The Animals se fueron... pero regresaron. La canción esperada de la noche: "The House Of The Rising Sun" y el ambiente comenzó a inundarse del aroma de esa hierbita verde. No sé lo que sucedió pero en la parte intermedia de la canción, mi acompañante retrocedió lo suficiente para que nuestros cuerpos hicieran contacto, al hacerlo volteó su rostro y sólo con su mirada parecía parecía imitar al genial Eric Burdon como diciendo: ¿Acaso téngo que decírtelo?...

Así que la tomé de la cintura y la abrazé. Pasamos lo que quedaba de la noche moviéndonos al ritmo de The Animals, quienes seguían emocionando al respetable.

Perdí la cuenta de las veces que regresaron al escenario, probablemente dos... ¡No importa! ellos regresaron con "We've Gotta Get Out Of This Place" y para hacer las delicias del público conocedor, la interpretación completa de "Sky Pilot".

Se sintió que Eric Burdon and The Animals se la pasaron sensacional, Eric bromeando con el público, haciendo pantomimas, tocando el pandero. Fue un espectáculo genial, tan genial como solo Eric sabe serlo...

El público se entregó totalmente de principio a fin. No era para menos, una leyenda viviente había llegado a la ciudad.

Se despidieron y retiraron del lugar como los grandes que son... Así que, con las luces apagadas y permaneciendo abrazado de esta hermosa chica le dije al oído:

-¿Te gustó?, fue increible ¿Verdad?- Ella no contestó, dio un giro y nuestros labios se encontraron. Fue un beso rápido y luego se le escapó una risita, no hubo más que decir. Salimos al hall del Bleú donde estaba la mercancía a la venta, nos hicimos de un par de playeras y nos retiramos del lugar. 

Comenzamos a caminar sobre Reforma. No era muy tarde, acaso la 1 de la madrugada, sabíamos perfectamente lo que iba a suceder, nuestras miradas cómplices nos delataban.


El genial Eric Burdon and The Animals dando cátedra musical. 
Bleú Reforma, Ciudad de Mexico.
Llegamos a un hotel, pedí una habitación y pregunté si el bar estaba abierto. Ella se fue a sentar al sofá del vestíbulo, regresé con ella y le pregunté si quería tomar algo, ella únicamente sonrió y asintió con la cabeza. Ya en el bar y con algunas bebidas; me tomó de la mano, nos miramos, tomé su saco y la ayudé a levantarse. Como capricho del destino, mientras abandonábamos el bar, sonaba "Spill The Wine" nos echamos a reír. Nos dirigimos a la habitación, ella entró desabotonándose la blusa, realmente era una chica preciosa, se volteó hacia mí murmurando algo que leyendo sus labios parecían decir "Me encantas" y cerré la puerta del cuarto. ¿Qué fue lo que sucedió esa noche en ese cuarto hotel? Pues como dijo el genial Eric Burdon: ¿Acaso tengo que decírselos?

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