martes, 12 de abril de 2011

Cómo Respeté al Rock en Español

Ya mencioné anteriormente mis influencias musicales. Si lo notaron, no menciono a ningún grupo Mexicano o Latino. Sucede que a mí no me tocó el boom del rock en tu idioma... era un niño.

Cuando tenía 6 años me compraron un Disco Compacto de un grupo llamado Maldita Vecindad titulado: El Circo… Me gustó mucho, del librito me aprendí todas las letras, bailaba como chango y le subía al mini-componente Sony con doble cassetera, tornamesa, su carrusel para tocar 5 compactos y radio AM/FM pero hasta ahí. Yo siempre me incliné mas al rock anglosajón que al latinoamericano o iberoamericano o como se diga. El primer disco comprado con mis domingos fue el Revolver de The Beatles. Ahora díganme si teniendo el Revolver me iba a interesar en Kenny y los Eléctricos o Ritmo Peligroso… (ojo, no menosprecio solo estoy comparando la situación)

Yo no escuchaba a los Caifanes, escuchaba a los Stones. No escuchaba a Soda Stereo, escuchaba a Pink Floyd. Creo que ya quedó puesto el escenario…

Como todo melómano uno quiere estar al pendiente de las novedades, sin la existencia del Internet, se tenía que recurrir al puesto de periódicos más cercano buscando la portada de rock lo que encontré fue: LA MOSCA EN LA PARED, revista en formato grande… ¡GRANDOTA! Publicación de donde mame conocimientos del Rock… pero eso sí, con un claro favoritismo a las bandas en inglés, las sajonas, la gringas pues… se pitorreaban de las banditas de rock, o como decían regularmente: banditas del rockcito mexicano, entonces pues, el rockcito mexicano no me interesó.

Conforme uno va creciendo, se tiene contacto con infinidad de personas con gustos “bien diferentes” así como los cigarros esos… de cualquier forma seguí haciendo siempre menos al rockcito como bien lo había enseñando la revista moscosa.

Pero como lo único que no cambia es que todo cambia, las mafias discográficas se iban poco a poco a la fregada y una nueva generación de músicos surgió, y con ello un nuevo movimiento independiente, ellos no querían vender discos basura, solo deseaban que su música se escuchara. Con propuestas así de honestas me fui enganchando al rockcito.

Primero desapareció Radio 620, Radio 590 La Pantera y Radioactivo 98.5. También se fue La Mosca… Entonces llegó Reactor 105.7, la revista R&R, el Internet más accesible y ahí sí me tocó el boom de la nueva escena. Ya comenzaba una nueva época, yo también cambié de pensamiento.

Como todos los seguidores del rocanrol, el siguiente paso lógico siempre será formar un grupo de Rock, yo me integré a una… ¡Era una chinguero de trabajo! Ensayábamos varias veces por semana unas 6 o 5 horas (horas efectivas) Para la tocada había que desmontar todo el equipo de donde ensayábamos, subirlo a la camioneta, llegar al lugar, montar todo, había que cantar bien, tocar bien y al terminar de nuevo desmontar nuestro equipo, volver a subirlo a la camioneta llegar a la casa del baterista (donde ensayábamos) descargar todo… y ¡Volver a conectar nuestro equipo! (bueno lo dejábamos botado hasta el próximo ensayo, pero sí, había que volver a montar todo) acabábamos medio jodidos pero muy contentos. Yo por problemas escolares (y dado que vivía con mis papás) me vi forzado a dejar el grupo y sacar adelante los estudios ¿Me faltó actitud rockera? ¿Debí botar la escuela? No sabré cual decisión fue la correcta hasta dentro de un tiempo.

Lo cierto es que en el año 2006 fue mi primer Vive Latino, experiencia sorprendente que se repitió en el 2008 y ahora en 2011, lo espaciado de la asistencia al festival se debe a mi poco exitoso circulo social (no tenía con quien ir pues).

Ahora viendo a las bandas desde abajo, como otro espectador, sé lo que pide a cambio el rock: sacrificios... chingarse. Yo por eso respeto más a mis colegas músicos, si desafinan un poco, si se ven nerviosos, si se les fue parte de la letra, no entraron al mismo tiempo, la figura la tocaron en otro tono o mal… no importa, yo aplaudo, los animo, grito, porque viví lo que ellos aunque sea un poquito…

Lo único que no perdono es la falta de originalidad, el no compromiso en una banda y demás situaciones como: actitud de estrellitas, soberbia, etc.

Yo respeté al rock en español, cuando me puse a realizar las cosas por mí. Así pues, si no te gusta como te pintaron la casa: ¡Hazlo tú! Si te quejas que el plomero te cobró cara la mano de obra: ¡Hazlo tú! Si no te gusta lo que hicieron de comer ¡Hazla tú! Si te quejas de la música que escuchas ¡Hazla tú! Y verás que todos merecen respeto por lo que hacen.

Por fortuna, como lo mencioné, los tiempos cambian…


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