jueves, 23 de junio de 2011

Hollywood Vs Churubusco: La Batalla Final

Claro, eso de la batalla final es pura faramalla. Wikipedia define a la batalla como: “Combate entre dos o más contendientes en donde cada uno de ellos tratará de derrotar a los demás”

Es innegable que si una parte no trata de derrotar a nadie no es batalla, es rendición. Probablemente la industria cinematográfica mexicana se rindió, levantó las manitas y agachó la cabeza… o tal vez no. Dentro de la definición de batalla, se mencionan los tipos de batallas, entre ellas:

La batalla de circunvalación: rodea al enemigo en una bolsa (es prácticamente igual a una batalla envolvente a mayor escala, pero rompiendo una brecha por las líneas enemigas para colarse por ellas avanzado rápidamente sin obstáculos hasta finalizar el movimiento de tenaza).

Sí, eso fue lo que sucedió... poco a poco la industria mexicana fue envuelta para que en un movimiento certero quedara a merced del enemigo, varios factores ayudaron: El TLC, la entrada de las salas de cine Multiplex, las mafiosas compañías distribuidoras…

El gran secreto de los obscuros poderosos dueños de este país es: ¡HAN SECUESTRADO NUESTRAS RAÍCES, ASESINARON EL ORGULLO NACIONAL!

¿No les parece increíble que más mexicanos vean películas de un país extranjero que las de su propio país?
¿No es increíble que los mexicanos tomemos más Coca-Cola que todititos lo gringos?
¿No es increíble que las escuelas superiores exijan el dominio de una lengua extranjera para graduarse que un dialecto como el Nahuatl?
¿No es increíble que solo exista una Cineteca Nacional para la proyección de acervo fílmico mexicano?

Hay muchas preguntas más en el aire… por ejemplo, Hollywood no solo es un negocio cinematográfico, también es un negocio ¡TURÍSTICO! Y aquí en México los estudios Churubusco únicamente son referencia para dar una dirección “Sí, mira, pasas por los estudios Churubusco y ahí a la izquierda” “Tomas un micro que te deje por los estudios Churubusco y ahí ya caminas dos calles”

Hay un paradigama, y ahora recuerdo lo que nos dijo Diego Muñoz director de la película mexicana: BALA MORDIDA allá en la Cineteca Nacional: “De verdad, recomienden nuestra película, la de los X-MEN va a estar ahí todo el pinche mes” y después agregó “Y sí, yo voy a ir a ver X-MEN que tiene todos los recursos del mundo, pero en la mía hay una historia que quiero contar y deseo que le llegue a muchas personas"

Y también dijo que le costó además de los 10 años levantar el proyecto de bala mordida, encontrarse con dios-todopoderoso distribuidora, esos, los que se quedan con la mayor tajada del pastel.

Aún así, un poco desilusionado de la experiencia nefasta de Diego Muñoz, reflexioné:

¿Y qué no podemos juntarnos y hacer una distribuidora digna?
¿Y qué no podemos unirnos y levantar una sala de cine?

Y una vocecilla me respondió: “¿Y quién le va a poner el cascabel al gato?”

No me hubieras dicho eso vocecilla… ¡La batalla final ha comenzado!

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