viernes, 28 de febrero de 2014

Reseña: Pompeya 4DX-3D (Pompeii 3D)

Título: Pompeya 4DX-3D
Título Original: Pompeii 3D
País: Estados Unidos
Año: 2014
Director: Paul W.S. Anderson
Reparto: Kit Harington, Emily Browning, Carrie-Anne Moss, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Jessica Lucas, Jared Harris, Kiefer Sutherland, Joe Pingue
Duración: 105 minutos

Sinopsis: “Del director de Resident Evil, llega la impactante historia de la caída de un imperio a causa de la erupción de un volcán que provocó uno de los más grandes desastres de la historia. Milo (Kit Harington / Game Of Thrones) es un joven esclavo que vive en Pompeya y que sueña con el día en que pueda comprar su libertad y casarse con la hija de Aurelia (Carrie-Anne Moss), quien ha sido prometida a otro hombre. Cuando parece que las cosas no pueden ir peor, una grave y violenta erupción en el Monte Vesubio llena de lava, humo y ceniza la ciudad amenazando con destruir Pompeya”.

Ficha Realmente Técnica: Pompeya en 3D. 3D verdadero al ser rodada en los sets con cámaras Red Epic. Aspect Ratio 2.35:1 (Ampliamente Panorámica).

De vez en cuando me dan ganas de ver ciertas películas nada más para saber qué onda con ellas. Este fue el caso de Pompeya, dirigida por Paul W.S. Anderson quien ha de ser uno de los hombres más felices del planeta tierra; hace películas en Hollywood, le pagan millones, se divierte y todos los días se despierta en la cama con Milla Jovovich ¡Y uno tirando a la basura los cupones 2x1 del cine porque ni para llevar al perro, la bendición máxima de su servidor es que el metro no se vaya parando en el trayecto y que haya lugar en el Metrobus!

Para evadirme de la realidad, asistí entonces a verla en formato de tres dimensiones y hasta en la sala 4D de Cinépolis.

Como en anteriores reseñas les platicaba; estuve enfermo y no salí a ningún lado por semana y media, ya recuperado me encontré con que estaba en cartelera aún Robocop y Pompeya había apenas sido estrenada en 4D.

Primero entré a ver ésta y luego Robocop. Lo bueno es que Pompeya fue filmada realmente en tercera dimensión. Con esto, la experiencia visual estaba más que garantizada.

Sólo faltaba la historia, que por experiencia sabía que no iba a ser del todo coherente. Sin embargo, me la pasé bien, probablemente al no tener expectativa alguna (hace años que lo hago así).

Ahora bien, antes de reseñar Pompeya, les comparto que tengo varias formas de ver cine… imagínense que los invitan a una fiesta (boda, bautizo, graduación, etc.) En primer lugar, no te la vas a pasar sentado todo el tiempo y si no sabes bailar, les tengo una buena noticia: ¡Es una fiesta, no un concurso de baile! Y existen temas musicales (por llamarlos de alguna forma) con pasos tan sencillos que si no los puedes hacer, francamente tienes un retraso mental… pero vamos a suponer que no es retraso sino un complejo, un trauma que hace que te de pena. Entonces puedes tener una buena conversación y armar un grupo que entre copa y copa se la pasen increíble y hasta terminar conociendo a nuevas amigas o amigos pero lo que no puedes hacer en una fiesta es llegar con cara de amargado como si fueras a hacerle un favor a los demás invitados, quejarte de todo; desde la comida hasta el grupo que toca. Francamente, si así es el comportamiento mejor no vas a ningún lugar y punto. En primer lugar, una fiesta es la mera excusa para celebrar un logro con el círculo de personas a las que estimas. No es un banquete, ni es un concierto y mucho menos un evento en el que impera la seriedad.

Algo similar sucede con algunas pelis de temática hollywoodense (entendiéndolo como explosiones, luces, colores…) que no buscan ser un clásico, únicamente desean vender diversión y que se dedican a eso. No se puede entrar a ver cosas como Pompeya con una actitud de “Soy el intelectual del cine, me llamo Lars Bela Tarr Von Trier” ¡Es una pinche mamada! Si eres Lars Bela Tarr Von Trier, ni siquiera tendrías que estar cerca de un cine que proyecta Pompeya. Es decir, no vayas a la fiesta y quédate en tu casa.

El presupuesto de la producción sí que luce.
¡Ah! Pero si decides ir a la fiesta, antes vas por una hamburguesa o unos tacos, preparas algunos temas de conversación o hasta te pones esa camisa que te gusta porque no te roza cuando bailas… pero si te dicen que la fiesta es a las 8:00 pm (pidiendo puntualidad) y el salón lo abren a las 9:30 pierde un poco el encanto.

Ya has comido algo antes de la fiesta pero eso no justifica que te sirvan los platillos fríos o que el mesero le tire a tu acompañante un vaso de refresco. Intentas bailar pero la pista es tan pequeña que si acaso alcanzarán 5 parejas y la banda sólo tocó por horas el mismo ritmo aburrido (o que ya cansaba por lo repetitivo). Y al final, de todas las personas que iban a ir, sólo llegó la mitad de la mitad… Queda claro que uno iba con intenciones de divertirse pero no fue posible y si alguien te pregunta en la semana que cómo estuvo la fiesta, vas a decir que estuvo aburridísima.

Eso pasa con las mal llamadas “cintas comerciales” o blockbusters. Las vas a ver porque prometen diversión y vas con esa actitud. Ya sabes que los hombres no vuelan, pero te permites creer que sí, no sales con comentarios idiotas de “el ser humano no puede volar porque la fuerza gravitacional de la tierra bla, bla, bla”. Pero creer que un hombre vuela, no justifica que el aire no despeine al ser volador o que viaje por el espacio sin un equipo especial, ahí se pierde algo. Y claro que hay películas que son para razonar, que juegan con el espectador a nivel mental y le obsequian tomas cinematográficas para el disfrute intelectual. Lo importante es poder discernir y analizar lo que vas a ver y tener una actitud correcta.

No porque vaya a ver persecuciones en coches, explosiones y tiroteos significa que deba aceptar que en los 20 mil millones de kilómetros de camino en esas películas nunca se encuentren con tráfico y que los autos que destruyen siempre sean de los 80’s a pesar de estar en el año 2014 jajaja. Pero tampoco voy a entrar y pedir tomas artísticas acá de un juego de luces con el horizonte resplandeciente en un movimiento de cámara de tres octavos y que el conductor tenga una psicología profunda ¡No! ¡Eso es para otras películas! Lo que yo quiero ver es que choquen contra un Mini Cooper y este le pegue a un Maserati, que estrellen contra el piso un iPad, que si se van a agarrar a golpes, se rompa el reloj Rolex que trae el personaje, quemaduras de tercer grado cuando explote un edificio. Si me van a dar acción ¡Que me den acción! jajajaja.

En Pompeya se condensan varias películas y al final tratan de presentar un refresh de todo.
Así que el director Paul W.S. Anderson no me quedó a deber nada. Su película es sobre un volcán que hace erupción destruyendo a una ciudad entera y eso es lo que hace.

¿De qué va Pompeya?

No tenía idea alguna pero me gustó bastante la historia que, si bien no es muy original, por lo menos busca sentirse fresca y a la vez, lograr una especie de mezcla de varias cintas pero condensadas en una sola, desde Gladiador (Gladiator, Ridley Scott, 2000) hasta Krakatoa: Al Este de Java (Krakatoa East of Java, Bernard L. Kowalski, 1969) pasando por Espartaco (Spartacus, Stanley Kubrick, 1960) y ¿Por qué no? Hasta Titanic (James Cameron, 1998).

La cinta tiene ese aire nostálgico de las clásicas pelis de desastres y acción de los años setenta como Infierno En La Torre (The Towering Inferno, John Guillermin, 1974) ¡Terremoto! (Earthquake! Mark Robson,1974) o La Aventura del Poseidón (The Poseidon Adventure, Ronald Neame, 1972). Estaba muy contento viendo la proyección.

Milo (Kit Harington) es un niño celta testigo de la cruel masacre de su pueblo a cargo de soldados romanos comandados por Corvus (Kiefer Sutherland) habiéndolo perdido todo, termina siendo vendido como esclavo y sobrevive como gladiador. Su talento luchístico (o como se le llame a la habilidad de ser bueno en la arena), llama la atención de Graecus (Joe Pingue); un organizador de peleas, quien decide llevarlo de las provincias hasta la ciudad de Pompeya.

Es en ese recorrido donde conoce a Cassia (Emily Browning) una chiquimami que va de regreso a su hogar desde Roma y nos dan a entender que sintieron cositas (Aaaaww!). Desafortunadamente pertenecen a mundos distintintos pues Cassia es hija de Severus (Jared Harris) y Aurelia (Carrie-Anne Moss) una de las familias más importantes de Pompeya.

A la ciudad también llega el desalmado Corvus ahora convertido en Senador por el Partido Revolucionario Institucional, PRI jajajaja.

Lo que no sabíamos es que Corvus, además de gustar hacer jugosos negocios con constructoras. Aprovechándose de la impunidad que le da su cargo, también seduce a jovencitas. Una de esas chicas es precisamente Cassia, quien salió de Guatemala para entrar a Guatepeor pues ahora se ve chantajeada por el Senador Corvus quien está empeñado en hacerla suya o como dirían en el barrio: le quiere tronar su ejotito sí o sí.

¡Qué difícil es ser yo!
Nuestro héroe vuelve a coincidir con Cassia complicando aún más las cosas pues ésta intercede para que no lo lastimen, ganándose así el desprecio del Senador quien en venganza, obligará al dueño de los gladiadores a que ponga a luchar a Milo lo más pronto posible para darle una muerte rápida (y cobarde) en la arena. Mientras tanto, la tierra comienza moverse…

En las galeras de este circo romano, el buen Milo conoce al campeón invicto Atticus (Adewale Akkinouye-Agbaje) con quien al principio no se llevará bien pero poco a poco llegan a convertirse en camaradas.

El día del sanguinario espectáculo llega. Atticus está confiado en que según las leyes romanas, en su última batalla obtendrá la libertad pero un cambio de planes orquestado por Corvus y su lacayo Proculus (Sasha Roiz) pone al descubierto que nadie saldrá con vida de la arena.

Milo y Atticus unen fuerzas y se defienden de la inminente masacre. El espectáculo pronto se vuelve un asunto de carácter político. Corvus se ve rebasado por la situación y para ponerle más emoción al asunto, el Monte Vesubio parece despertar de su letargo.

Así estaban las cosas en la película Pompeya y aún no empezaba el show o mejor dicho, era como un 2x1 en el cine pues de la historia de venganza, amor y traiciones nos fuimos a la parte de acción, suspenso y peligro cuando hace erupción el Vesubio.

El presupuesto de la película luce como no tienen idea, los sets, los decorados, el vestuario… todo es de primer nivel. No sabría decirles qué fue hecho digitalmente y qué no (antes de la parte del desastre) Pompeii está a la vanguardia y puedo asegurar que estamos ante una de las películas mejor logradas de Paul W.S. Anderson y dudo mucho que alguien salga decepcionado del cine (Al menos que vayan con su cara de amargados).

This is Pompeyaaaaa!
Lo que sí es importante mencionar es que la historia no es nada del otro mundo, pero ¿A quién no se le antoja a salir de paseo y luego ver una peli para divertirse un rato?

Llega el momento del conteo de los efectos del 4D y del 4D:

Para esta ocasión, Cinemex no estenó Pompeya en este formato puesto que prefirió desde antes, Re-estrenar Frozen 4D (que fue además, desde el estreno en diciembre fue una exclusiva de Cinemex) y quedarse con Robocop 4D más tiempo en cartelera a fin de re-estrenar más tarde en 4D Gravity (Gravedad) por la euforia de los premios Óscar y de paso estar listos para poner la segunda parte de 300 en 4D cuando se estrenne y entonces sí, quitar al policía de lata por lo que la exclusiva de Pompeya en 4D se la quedó Cinépolis quien tampoco sacó de la cartelera a Robocop 4D y re-estrenará Gravedad también en 4D. Cinépolis con 3 pelis en este formato ya no puede meter la segunda de 300. Que será entonces otra exclusiva de Cinemex.

Alguien en Cinemex realmente está haciendo su tarea; Compartiendo funciones de 47 Ronin; ponen nuevamente el hitazo de Frozen (Que aquí se dijo, era una de las mejores 4D) para calentar motores, luego Robocop, el reestreno de Gravity y la nueva de 300… Hagan la cuenta y son 5 películas en rotación de Cinemex 4D (2 estrenos exclusivos que no tiene ni tendrá Cinépolis). Mientras, los de Cinépolis sólo estrenaron Robocop, ésta que estamos reseñando de Pompeya en 4D y el evidente re-estreno que será Gravity. Eso da 3 películas en rotación de Cinépolis 4D (1 estreno exclusivo). Y eso que Cinemex tiene apenas cuatro salas contra las 18 de Cinépolis.

Efecto de Viento: Estuvo bien, por lo general este efecto es el más menospreciado por todo mundo jajaja para los que van por primera vez a un 4D les cae de novedad pero luego ni le haces caso y a veces hasta te da frio cuando lo ponen jaja. Lo ponen en partes coherentes con la trama.

Efectos de Humo y Niebla: Por más extraño que parezca, no hubo niebla ni mucho menos humo con todo y que un volcán hace erupción. Muy mal estos de Cinépolis se merecen un ruidoso buuuuu!

Efectos de Aire: El efecto anterior fue un desastre pero en este se fueron al extremo: El aire frontal que es generado por una válvula en la parte delantera del asiento fue empleado ¡45 veces! Y el que se encuentra en la parte de la cabecera de la butaca unas 23 veces por lo que te la pasas muy divertido cundo ponen el aire.

Efecto de Agua: Propiamente agua no fue sino una combinación de aire con presión débil y un poco de agua, algo así como una brisita. Conté un aproximado de 11 veces pero no me gustó ya que ni era 100% agua ni 100% aire y si no fuera porque medio sientes una gotita de líquido, ni enterado. No cabe duda que Cinépolis es un asco en el efecto de agua, todas sus salas 4D están sin mantenimiento, unas filas lanzan agua y otras nada. Quién sabe por qué Cinépolis y la familia Ramirez es tan inepta para ofrecerte salas funcionando al 100%. Esa es mi bronca de todas las semanas, les digo qué filas no sirven y nunca las arreglan los cabrones.

Efectos de Movimiento: Bien sincronizado el movimiento con lo que se ve en pantalla, van mejorando cada vez más o mejor dicho; ya están haciendo las cosas como al principio pues el movimiento decayó mucho en Cinépolis, ahora ya te mueven más y te sacuden.

Efecto de Luces: Con este efecto sigue la buena racha pues las usaron para aumentar la emoción en la peli, las emplearon como 15 veces y quedaron muy bien.

Efecto Aromático: ¡Ya lo volvieron a aprovechar como hace años no lo hacían! Me da gusto que regresaron a su nivel de por lo menos hace dos años (2012) cuando trataban de meter más y mejores efectos. Ahora el aroma hace acto de presencia unas 4 veces. Hay aroma a fuego (o quemado), plantas, perfume y del campo. Así, hasta da gusto pagar sus excesivos precios de $159 pesos. Ojalá que mantengan el nivel recuperado y que perdieron en el 2013.

Efecto de Cosquillas: Una vez (¡Mejor una que ninguna, es mi dicho!) Y me agradó.

El director Paul W.S. Anderson, Adewale Akinnuoye-Agbaje y Kit Harington en una presentación de 'Pompeii'
el 12 de febrero de 2014 en Nueva York.
Efecto de Vibración: ¡Otro efecto que regresa! Sí vibraron los asientos :)

Efectos de Golpe: Empleado 11 veces aproximadamente como en los buenos tiempos… de verdad que cuando se quiere ofrecer una buena proyección 4D es posible.

Efectos utilizados en Cinépolis: 9 de 10 existentes.

Cinépolis obtiene una calificación de 9; lo que la hace una película 4DX excelente.

Así que pueden ir a ver Pompeya a donde gusten pues la tercera dimensión es verdadera porque así se filmó desde el set con cámaras 3D y si les queda cerca un Cinépolis 4DX pues el boleto sí desquita. Además va a estar en cartelera todavía hasta el 13 de marzo pues el 14 se estrena el reboot de Rápido y Furioso: Need for Speed jajaja.

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